Pese al milagro médico de reducción de tumor que le ha comprado unos cuantos años,
Hazel nunca ha sido otra cosa que una paciente terminal, su último capítulo inscrito en
su diagnóstico. Pero cuando un maravilloso giro inesperado llamado Augustus Waters
aparece repentinamente en el Grupo de Apoyo a Niños con Cáncer, la historia de Hazel
está a punto de ser reescrita completamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario